Tuesday, November 07, 2006

Recital de Música Mexicana

Recital de música tradicional mexicana


La música en México es una parte importante de la cultura. Varía según las regiones e idiosincrasia de sus habitantes. En muchos casos posee fuerte influencia española incluso estadounidense, formando un rico entramado de ritmos, reflejo fiel de la personalidad y cultura del pueblo mexicano.
México es un país rico en tradiciones, cada región alberga una amplia gama de corrientes y estilos: sonido, colores y aromas, que al mezclarse, constituyen su identidad cultural.
La música enriquece la vida del hombre, despertando su sentir y creatividad. Sin embargo cada región desarrolla un modo de entender y hacer música, propios, un estilo.
La música folklórica nace del pueblo y tiene su valor en la historia; es digna de ser estudiada y dada a conocer. Esta música prevale hoy día, en muchos rincones, sigue siendo vehículo del sentir popular, elemento esencial en fiestas patronales, carnavales, ritos religiosos, incluso fiestas familiares. La música popular es una expresión accesible que sólo requiere una guitarra o algún instrumento sencillo de percusión.
Entender, sentir y conocer la música folklórica, además de las diferentes manifestaciones artísticas populares, tales como: pintura, artesanías, trajes etc, ayuda a encontrar unas raíces culturales que de otra manera caerían en el olvido. Considero importante este proceso de retroalimentación en el ámbito musical, y en este sentido mi propuesta es un viaje de vuelta que esa misma música hace a uno de sus lugares, sino de origen, sí, cuando menos de enorme influencia.
Estos son algunos de los estilos de música popular que incluyo en mi repertorio por considerarlos más característicos de nuestro folklor, y que suponen asimismo un recorrido amplio que nos acerca una idea bastante completa de una música rica en variaciones, géneros y temática.


Son jarocho
Los orígenes del son jarocho se remontan al siglo XVIII en donde la música venida de España, primordialmente de la zona de Andalucía y de las Islas Canarias adquiere un carácter muy peculiar al mezclarse con influencias africanas que circulaban por las rutas del caribe y el sustrato indígena propio de México
Si reunimos las coplas, el rasgueo de los laúdes y guitarras junto con el zapateado, y a todo ello añadimos el tejido rítmico, la improvisación, y el uso de jitanjáforas y onomatopeyas, provenientes de África, el resultado es esto que hoy se conoce como son jarocho.

Repertorio:
El cascabel, El colas, El Ahualulco, La Bamba, El son solito, Décimas, La equivocación,
La prieta, La bruja, El tilingo lingo, El jarabe loco, La creación, La morena, La indita, Balajú, El pájaro carpintero, El pájaro Cú, La Guacamaya, El Huateque, Arcadio Hidalgo, décimas Espinelas, El Canelo.


Son huasteco
La Huasteca es una región comprendida por los estados de Veracruz, Tamaulipas y San Luis Potosí principalmente, a los cuales se adhieren culturalmente: Hidalgo, Puebla y Querétaro, es cuna de uno de los géneros más exquisitos de la música tradicional mexicana: el son huasteco.

Repertorio:
La Cecilia, Rogaciano el Huapanguero, Xochipitzahuatl, El pastor, El caballito, La viuda, jarana huasteca, El toro requesón, Ahí viene el toro, El Querreque, La Barranca etc.

Dentro de la música llamada Huasteca es destacable por su importancia el huapango. El huapango, más que un género musical, es la percepción del orden social y cosmogónico de las comunidades huastecas. En el son huasteco o huapango, cada copla es una poesía independiente que se puede articular de acuerdo al contexto, a la persona o la fecha conmemorativa. Lo interesante es cómo los huapangueros queretanos asumen la tradición oral.
Como pieza destacable en este tipo de música, El queretano es una apología de las tradiciones, usos y constumbres del lugar.
El Estado de Hidalgo brilla con luz propia dentro de lo que se conoce como tierras Huastecas. Dentro del amplio repertorio que ofrece, destacamos el Huapango.
Hoy, a pesar del avance de otros géneros musicales menos tradicionales, el huapango sigue haciendo cantar y mover los pies de los hidalguenses sobre todo de los que viven en la sierra y en la parte montañosa de la Huasteca.
Existen diversas opiniones acerca de la etimología de la voz huapango, una la que lo derive del vocablo nahuatl CUAUHPANCO, compuesto de CUAUTL: LEÑA-MADERA, PAN: EN EL 0 SOBRE y CO adverbio de lugar, significando el baile que se ejecuta sobre una tarima o plataforma. Otra corriente considera que HUAPANCO se compone de HUAPANTLI (vapantli viva grande). La letra "G" se aclara. No hay que olvidar que Huauoantl en azteca significa puente y que de puente a tablado, entablado o tarimado no va un paso.
En Hidalgo concretamente la región de Huejutla, San Felipe, Atlapexco, Huautla, Huazalingo, Jaltocan y en algunos otros lugares, era de ejecución obligada en ciertos eventos y celebraciones.

Repertorio
El hidalguense, La calandria, La viuda, La Sirena, El huerfanito.


Son Jalisciense
En más de una ocasión hemos escuchado los acordes del mariachi, uno de los símbolos más característicos de la mexicanidad, que tiene su origen en el Municipio de Cocula, estado de Jalisco.
En ninguna otra población del sur del país tuvieron tanta afición los indígenas a la música; de hecho en Coculán construían jacalones (chozas) especiales para practicar los ritmos autóctonos dedicados a su dios Cocolli.
La palabra "Mariachi" proviene del náhuatl, sinónimo de canto y alegría. La figura del mariachi hunde sus raíces en la cultura precolombina, propia de tierras americanas. En su más pura expresión, el son jalisciense es interpretado por dos violines, guitarra, guitarrón y vihuela; mientras que el mariachi moderno incorporó las trompetas. Entre las especialidades de la música jalisciense destacan los sones, jarabes, corridos... músicas popular y clásica mexicanas.
Anteriormente la elaboración de los instrumentos musicales era diferente al proceso actual. Los violines nativos se construían con madera de guácima (árbol de madera estoposa) por lo maleable de la misma, y se pasaban de generación en generación; sin embargo, hoy día la mayoría de los instrumentos son de producción extranjera.
Los indígenas imitaron el laúd español utilizando una concha de armadillo y tripas de gato montés. Al nuevo instrumento lo llamaron "vihuela", pero los instrumentos de este material no tenían buen sonido. La vihuela comenzó entonces a construirse en cedro (la caja acústica) y rebelero (la tapa).
El arpa fue quizá el instrumento más elaborado de todos, se empleaban para ellos las mejores maderas: cedro y pinabete, en ciertas ocasiones se llegó a emplear la guácima, por ser una madera abundante en esta región.
Para la elaboración de la guitarra se emplearon las mismas maderas con que se elaboraba el arpa, también debido a su abundancia, las cuerdas eran todas de tripa de zorrillo y posteriormente se hicieron de metal.
Por su historia, el mariachi, es algo más que música, es la suma de una revolución cultural expresada a través de un grupo de músicos que dan forma y expresión al sentir de un pueblo. En definitiva la palabra que mejor podría definir esta música es: "fiesta"

Repertorio:
El caporal, El toro viejo, La Isabel, Rascasacate, Cuatro naranjas corte, El carretero, La feria de las flores.


Guerrero
Los géneros musicales en el estado de Guerrero son réplicas de otras regiones, pero la gente de la comunidad los ha reinterpretado y hecho susyos, tal como sucede con el Son de Tarima.
El son de Tarima tiene su origen en el Valle de la Costa Chica: Ometepec, Cuajinicuilapa, Cruz Grande y otros. El baile es ejecutado sobre una artesa, construido a partir de un solo tronco, en uno de los extremos se le da forma de cabeza de animal, reminiscencia de una cultura animista, y una organización social por clanes y grupos que comparten un mismo tótem-identidad.
Los instrumentos que se utilizan para este baile son: la vihuela de cinco cuerdas de nylón, la caja de "tapeo" y la guitarra chica con cuerdas de "tripa" y sin "joroba", es una guitarra plana de origen mixteco. Dentro de la comunidad, la guitarra es un instrumento reservado tradicionalmente a los hombres, aunque cada quien le dé su propio estilo de rasgueo.
El son se toca con violines, guitarra y un arpa; incorporado como género por la orquesta teatral de los siglos XVI y XVII. Sin embargo sus orígenes se remontan a culturas precolombinas. Las letras de que se dispone ahora, en lengua castellana, pertenecen sin lugar a dudas a la época posterior a la conquista. Entre los instrumentos tradicionales se cuentan asimismo la vihuela y la jarana, que poco a poco han ido desapareciendo sustituidos por la guitarra de golpe.

Repertorio:
La San Marqueña, La sandunga, La iguana



Oaxaca
El paso de los chilenos por las costas occidentales de México dejó una huella imborrable entre los pobladores de la zona, a partir de las "cuecas" de Chile nacieron las chilenas. A mediados del siglo XIX, "la fiebre del oro" en California hizo que cruzaran por esta zona grupos de mineros chilenos y, al alargar su estancia, los nativos del lugar aprendieron este género y lo transformaron; aunque el origen es la "cueca", la chilena no es una cueca exactamente. La chilena es una danza que se zapatea acompañada con un pañuelo que va comandando los movimientos a seguir por la pareja bailadora. Este género es uno de los más exquisitos de México.
Su ritmo provoca la sensación de estar flotando en el tiempo.La costa siempre es espacio de danzas alegres y sensuales, y la chilena no es la excepción: hoy en día se hacen encuentros de músicos chileneros en varios poblados, haciendo alarde de las habilidades para cantar, tocar y componer. Esta música la canta un solo cantor acompañado con su guitarra, en dúo, trío o con banda de alientos. En tiempos más remotos, se ejecutaban con instrumentos como el bajo quinto, que afortunadamente hoy está siendo recuperando por algunos jóvenes talentos. En Oaxaca, para alegrar las fiestas, se acostumbran las bandas de aliento; las chilenas tocadas de este modo están cargadas de gran energía, que pone a bailar a todos los asistentes.
Es destacable la influencia de la cultura negra en la zona, que definitivamente ha puesto su sello distintivo en la música y la cultura de la Costa Chica. Inclusive hay poblaciones en las que se bailan los sones de artesa, totalmente negros, para este tipo de danza, la artesa se emplea como tarima para el zapateado. Los temas de las chilenas, al igual que en toda la música tradicional mexicana, son el amor, los animales y el medio ambiente en general; también las hay chuscas, políticas y religiosas.En la actualidad los jóvenes ejecutantes tienden a "huapanguizar" la chilena en su ejecución; según los expertos, aunque pueden tener similitudes el huapango y la chilena, son distintos. La oleada de músicos que las interpretaron de tal forma junto con el hecho circunstancial de que el género en algún momento corrió peligro de extinción provocó que la recuperación llevada a cabo por las nuevas generaciones, no se acoplara a la usanza tradicional que es musicalmente hablando mucho más rica. Entre los grandes músicos de chilena se destacan Álvaro Carrillo —famoso compositor de boleros, oriundo de esta zona, es autor de las más hermosas y conocidas chilenas como "Pinotepa", "El amuleto" y "La hierbabuena"—, Vidal Ramírez, Higinio Peláez, José Agustín Ramírez, Baltasar Velasco, Eulalio Gallardo y varios más han entregado su vida a enriquecer el repertorio de la Costa Chica y con esto, han fortalecido la cultura nacional.

Repertorio
La llorona, Alingo lingo, Por los caminos del sur, La bruja, La Garza, Pinotepan nacional.